Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano.

Martin Luther King (1929-1968) Religioso estadounidense

martes, 24 de agosto de 2010

MAR Y PAULO COELHO







Después de haber estado unos días disfrutando de la brisa marina en una de las playas que creo son más amplias y tranquilas de la Costa Daurada ( Coma-ruga), reflexiono acerca de una rara sensación que tuve en la piscina del hotel en el que me alojaba.

Hacía calor esa tarde del 14 de Agosto; recostada en una tumbona de la piscina y dejando por unos momentos que el sol azotara mis mejillas, una sombra hizo que abriera los ojos; una pareja de turistas del hotel bajaban por la escalera que daba a la piscina. La imagen no tendría más importancia si no fuera por la atracción visual que apercibí por el mero hecho de la visión de una figura de varón, alta, de cuerpo delgado... que se tumbó a mi lado. Me giré para ver la cara de mi vecino de piscina y su cara corroboró mi impresión inicial: relativamente joven ( de unos 45...), fina, agradable, con perilla negra que dejaba entrever el mentón y pelo a media melena negro, canoso y alborotado pero peinado y cuidado. Un bohemio -pensé-.

Enseguida me hice la película de su estancia en el hotel: "Pareja joven en un hotel familiar lleno de niños, padres, tíos y abuelos...¿qué hacen aquí?. No creo que los vea por el bar, por la mini disco infantil..."


Bajé la vista un momento hacia el suelo y me percaté de la presencia de un libro medio abierto de tal manera que parecía que la bailarina presente en la portada del mismo le hiciera una reverencia al lector, mandándole: "Por favor, no me abandones tirada aquí en el suelo y continua leyendo mi historia".
Estoy intrigada por saber la historia que encierra "La bruja de Portobello"...
La última noche de mi estancia en el hotel volví a ver al bohemio delante del ascensor, con un vaso de tubo en la mano lleno de líquido parecido a cubalibre; se abrió la puerta del elevador y entró en el habitáculo.
Mientras tanto, en la sala sonaba la música de la mini-disco y una trentena de infantes con sus padres, abuelos y tíos bailaban al ritmo del waka-waka de Shakira.
¿Qué buscaba el bohemio en el hotel?............

1 comentario:

  1. La tuya es una historia perfectamente verosímil.
    Podría ser también que fueran dos ejecutivos con o sin pareja esperándoles en casa que después de un buen negocio se dan un descanso sin más. (No, creo que no cuela)
    Podría ser hermana y hermano. Tío y sobrina. Chi lo sa...
    Incluso podría ser que conocieran a los Torné o a la Codina.

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